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Bikini: Un pequeño invento revolucionario

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Pocas veces nos detenemos a pensar de dónde vienen piezas que hoy son fundamentales en nuestro vestuario y que de solo imaginar qué hacer sin ellas, la vida se nos empieza a complicar un poco. Especialmente ahora que se acerca el verano, el bikini es clave para pasear por la playa, disfrutar de la piscina y por qué no, ir a una pool party.

Cuesta imaginarse de dónde viene esta creación que muchas damos por sentado que siempre estuvo ahí, pero lo cierto es que el bikini es relativamente nuevo y su existencia recién bordea los 60 años. Tiempo que parece increíble para contar una historia de altos y bajos que retratan lo revolucionaria que fue su invención y cómo es que logró entrar al mundo de la moda conquistándolo para siempre.

Historia con un gran pasado

Aunque se comercializó hace seis décadas, este conjunto tiene una trayectoria que data más atrás de lo que cualquiera supone, puesto que sus orígenes están en el año 1.400 AC. Es sorprendente, pero pinturas y murales encontrados en ruinas griegas e italianas han mostrado a mujeres retratadas vistiendo ropa bastante similar a un bikini.

Está claro que la búsqueda de la prenda perfecta para el agua ha sido exhaustiva y su evolución ha tenido bastantes cambios. En el siglo 19 los trajes de baño eran aparatosos, anchos y de hecho las mujeres les cosían pesos para prevenir que las telas flotaran, mostrar algo de piel era un pecado. Es más, recién el año 1907 la estrella de películas mudas y nadadora australiana, Annette Kellerman se atrevió a utilizar algo más ajustado pero terminó presa.

El año 1913 Carl Jantzen diseñó una versión más apegada al cuerpo que les permitía a las mujeres nadar y participar en competencias deportivas con mayor facilidad. Él básicamente los hizo más apretados y consistían en un top con o sin mangas y unos shorts largos. Un modelo arriesgado y escandaloso para la época, pero que generó cambios a nivel social y deportivo.

Hacia 1930 se vislumbraron los primeros diseños que mostraban un poco más de piel con los revolucionarios trajes de baño de dos piezas que comenzaron a aparecer. Estos se caracterizaban por sus partes de abajo extremadamente altas que tapaban el ombligo, en suma, solo se podía ver un poco de las costillas, pero aún así los modelos eran muy reveladores para la sociedad.

En Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial esta prenda se empezó a popularizar gracias al racionamiento de las telas, donde tuvieron que deshacerse de las piezas superfluas para dar paso a los modelos más pequeños. Incluso así, la sociedad norteamericana lo condenaba y en Europa lo consideraban excesivamente revelador, además de provocador. Pero hubo actrices que hicieron de las suyas y marcaron la historia con algunos sensuales trajes de baño, entre ellas destacaron Ava Gardner y Rita Hayworth.

Diseño atómico

El bikini que conocemos hoy en día fue inventado y lanzado casi simultáneamente por dos diseñadores franceses en pleno apogeo del verano galo post guerra, aprovechando el clima de liberación social que había. El primero, llamado ‘atome’, fue creado por Jacques Heim y el nombre venía de su pequeño tamaño como un átomo. Al poco tiempo le salió competencia en el camino y su compatriota Louis Reard arrasó en el mercado con el bikini, una versión más pequeña y osada hecha con solo 75 centímetros de tela.

Este último debe su nombre a las pruebas experimentales nucleares después de la guerra en el Pacífico, cerca del atolón Bikini. La similitud venía del efecto atómico que generaría su diseño entre quienes lo vieran. El lanzamiento oficial fue en 1956 en la famosísima Piscine Molitor de París, la misma que visitaba el protagonista de “La vida de Pi”, y quien lo modeló fue la showoman parisina Micheline Bernardini, quien con ese atuendo minimalista escandalizó a reporteros de todo el mundo.

Hola Hollywood

Las opiniones generadas por el diseño de Reard fueron diversas: a los hombres les gustó, los norteamericanos se escandalizaron y, de hecho, fue prohibido en países europeos como España e Italia. Fue la mismísima revista Time la que publicó un artículo criticando duramente esta prenda e, incluso, se prohibió en el concurso de Miss Mundo. Pero solo bastó para que le llamara la atención a las principales estrellas hollywoodenses de la década del 50 para que irrumpiera en el mercado.

Fueron Brigitte Bardot, Esther Williams, Raquel Welch y Marilyn Monroe quienes empezaron a mostrar sus curvilíneas figuras en bikini en sus filmes, especialmente cuando se empezaba a gestar una cultura playera y de mucho surf en Estados Unidos y específicamente en California. Esta misma proliferaría en los 60, época de liberación, revolución y rebeldía. Con ello se fue popularizando y el diseño fue achicándose y evolucionando, además de acaparar portadas como la primera de la edición de trajes de baño de Sports Illustrated que mostró a la modelo Babette Beatty vistiendo uno de estos modelos en pleno Caribe, dicha portada tiene hoy 51 años.

Además de las apariciones en público y portadas que pudo tener el bikini, gran parte de su popularidad viene de la mano con la industria del cine, que poco a poco le fue dando cabida a esta vestimenta. Definitivamente la que marcó la historia fue Ursula Andress en la película “Dr. No” de la saga de James Bond en 1962, donde aparecía saliendo del agua con un pequeño diseño blanco. Ese mismo año Playboy decidió publicar su primera portada con una mujer utilizando esta prenda, y en 1965 los Beach Boys popularizaron su canción California Girls, donde alababan el estilo de estas mujeres.

Símbolo de libertad

A medida que fue tornándose un objeto de deseo para muchas estadounidenses, así como también para mujeres de todo el mundo, esta prenda fue evolucionando y marcando tanto distintas etapas sociales como también en el mundo de la moda. La revolución sexual de los 70 llevó a que el conocido bikini se convirtiera en la vestimenta perfecta para las féminas que buscaban exponer su cuerpo, mostrarse al natural y explotar su sexualidad al máximo.

Los sostenes eran cada vez más pequeños, las tiras finas y a la cadera, dejando poco a la imaginación. La industria del cine siguió haciendo de las suyas y se convirtió en una importante vitrina para diseños de vanguardia que una y otra vez lograron sorprender literalmente al planeta entero.

Hacia los 80 el cambio fue drástico y se introdujo al mercado la tanga, la que hasta el día de hoy sigue marcando tendencia. Este diseño fue inspirando en las mujeres amazonas de Brasil y logró dar un giro a los modelos anteriores. Los muslos se mostraban por completo con partes inferiores cuyo corte era sobre las caderas y evidenciaban muchísima piel en la parte trasera. Para arriba introdujeron creaciones más minimalistas con espaldas casi al descubierto por completo.

A fines de la década, en 1988 la compañía de Reard finalmente cerró, pero la popularidad de su creación continuó creciendo, acaparando gran parte de las ventas globales, y dejando un legado en el mundo de la moda que hasta el momento no se ha logrado reescribir.

En la variedad está el gusto

Durante las últimas tres décadas los diseños no han variado tanto, pero sí han ido fluctuando y adaptándose a los distintos tipos de cuerpos, estilos de vida y necesidades femeninas. Desde las partes de arriba strapless que causaron furor a fines de la década del 2000, hasta bikinis más deportivos que han cobrado relevancia especialmente en actividades que comprenden el volleyball de playa, surf y muchísimos otros.

En el último tiempo también ha sido importante la desestandarización que ha tenido la ropa de todo tipo. Hoy no existe un modelo común para cada una, sino que una variedad de tipos, desde copas más completas, hasta tops con muchísimo relleno. Lo mismo pasa con las partes de abajo, las hay desde ínfimas hasta algunas que cubren cualquier rollito.

Sin embargo, hay varias marcas que han querido rendir honores a la moda vintage y a los primeros bikinis que marcaron la historia, cambiando por completo la imagen de la mujer, su sensualidad y la forma en que visitaban la playa. Actualmente no es raro ver a una mujer con un calzón que cubra su abdomen casi por completo. Por otra parte, también se han puesto de moda versiones más deportivas, especialmente en países como Australia y Estados Unidos, donde las exigencias del surf han generado la necesidad de trajes de baño más ajustados y firmes que resistan el movimiento que involucra este deporte. Desde versiones con más tiritas que se cruzan entre sí hasta halter tops que llegan hasta el cuello.

Las opciones son múltiples y existe muchísimo de donde elegir al momento de ir a nadar, hacer deporte o simplemente para verse glamorosa en una playa paradisíaca. Gracias a la creatividad de muchos, hoy el bikini se ha transformado en una pieza imprescindible para cualquier mujer en época de verano.

 

Javiera Oyarzún

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